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martes, 8 de enero de 2013

LEGISLATIVAS NACIONALES

El año electoral con Scioli y Macri en primera fila

Se encontraron con el pretexto de la gestión de residuos, pero el mensaje político fue otro: ambos lucharán por el poder con un estilo distinto al del Gobierno, cooperando y sin agresiones.
Autor: Por Sergio Crivelli
El año electoral comenzó rápido, el jueves 3, con los dos principales aspirantes a suceder a la presidente Cristina Fernández en la tapa de la prensa no oficialista. Daniel Scioli y Mauricio Macri compartieron la inauguración de una planta de tratamiento de residuos en el conurbano.
Si bien el avance en la solución del problema que los convocó era modesto -allí se procesará apenas el 10% de la basura que genera la ciudad- el mensaje fue evidente: hay otra política posible. Una política que permite la cooperación y facilita así la solución de los problemas de la gente. Una política de convivencia y no de destrucción del adversario. Una política racional que terminará con la crispación y el clima agobiante que caracteriza al kirchnerismo y sus pretensiones de poder total.
Aun cuando Scioli pidió que no se diera “otra interpretación” a la reunión, resultó obvia la creciente independencia con que se mueve respecto de la Casa Rosada. Dijo que se iba a reunir con Macri “todas las veces que fuera necesario” y como si esto no alcanzase recibió a la Mesa de Enlace agropecuaria. Con excepción del señor Magnetto, el gobernador se fotografió en un solo día con los peores enemigos de la Casa Rosada.
¿En qué punto se encuentra la lucha por el 2015? El Gobierno espera poder resucitar la “rerré”. Para eso debe ganar ampliamente las legislativas de este año, lo que a su vez depende de una mejora de la situación económica.
Sueña, entonces, con que la soja otra vez lo salve, aportando los dólares que escasean, y que la reactivación de Brasil permita la recuperación del crecimiento. Apuesta a poner dinero en el bolsillo de la gente en el segundo semestre, lo que haría posible la recuperación de varios puntos de intención de voto perdidos a causa del parate de 2012.
Scioli y Macri, por su parte, esperan lo contrario. Sin consumo la expectativa electoral “K” caerá como un piano. Pero no tienen la iniciativa. La única que la tiene es la Presidente. ¿Cómo la usada hasta ahora? Mal.
Fueron las medidas restrictivas las que frenaron de golpe la economía a comienzos del año pasado y algunas decisiones como la confiscación de YPF y la reforma de la carta orgánica del BCRA no hicieron sino agravar una desconfianza que terminó siendo letal para el crecimiento del PBI. De todas maneras la Presidente depende de su propia gestión, mientras que sus opositores dependen de errores ajenos.
¿Hay alguna alternativa, además de Scioli y Macri? Más allá de la elección de legisladores, lo que se decidirá en los comicios de este año son los liderazgos. Se sabrá si la Presidente puede recuperar el suyo y, si eso no ocurre, quién mide mejor para reemplazarla. El Gobernador bonaerense y el Jefe del Gobierno porteño representan alternativas “por derecha” que es lo que hoy rinde más electoralmente.
Todos los sondeos muestran que la sociedad no quiere un cambio drástico en economía, sino que se mantenga la actual política, pero sin sorpresas, ni “fulbito para la tribuna”, que no resuelve los problemas, como la estatización de YPF, sino que los agrava.
Por otra parte, dentro del peronismo la dirigencia seguirá la evolución de la Presidente en las encuestas para decidir detrás de quién se encolumna. Un caso piloto es el Intendente de Tigre que puede tanto ser usado por el kirchnerismo contra Scioli como sumarse a la oposición interna. Tan cambiante puede ser la situación, que, no obstante, no se prolongará más allá del momento en que se armen las listas de candidatos.
En tanto las alternativas “por izquierda” todavía no aparecen y tampoco están en condiciones de disputar ningún liderazgo. La UCR y el FAP no cuentan con candidatos capaces de derrotar a la Presidente en ningún escenario.
En el caso de los radicales la figura de Ricardo Alfonsín constituye el principal obstáculo para cualquier recuperación en las urnas y Hermes Binner parece haber alcanzado un techo difícil de perforar.
Así como la protagonista del año electoral será la Presidente, el factor que decidirá su suerte será la economía. Los errores políticos, aunque grotescos, como el festejo organizado en la ESMA por el Ministro de Justicia, tienen un impacto menor las urnas.
El futuro del “modelo”, entonces, está en las manos de Moreno, Kicillof, De Vido y otros consejeros áulicos que en 2012 no anduvieron muy inspirados.

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