Tras 16 años, el BCRA levantó la veeduría sobre Corrientes
En una medida que fue considerada histórica, se conoció esta mañana que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) levantó la veeduría sobre el Banco de Corrientes y dio por finalizado el “Plan de Regularización y Saneamiento” instaurado en abril de 1996 y renovado en varias oportunidades.
De esa manera, tras 16 años, el BCRA tomó la decisión luego del “seguimiento de la situación del Banco de Corrientes en materia de liquidez y solvencia”, así como también “el encuadramiento de la entidad en las prescripciones del artículo34º de la Ley 21.526 de Entidades Financieras”.
Vale recordar que el Plan estableció una “veeduría” dentro del Corrientes que tenía, incluso “facultad de veto”, cuando alguna acción no se ajustara a la búsqueda de “solucionar las dificultades evidenciadas en materia de solvencia y liquidez”, según indica la resolución del Central.
La resolución menciona que en noviembre de 1996 se evidenciaban “problemas de solvencia que surgían de la evolución patrimonial, económica y financiera” de la institución provincial, añadiendo más adelante que tales inconvenientes se mantuvieron “en los años posteriores” en que “se produjeron hechos institucionales y otros relacionados con la situación política de la Provincia de Corrientes, que no alcanzaron el objetivo de privatizar la entidad”, como se había solicitado.
La resolución 490 alude luego a los dos fideicomisos que debieron constituirse para garantizar la solvencia del Corrientes que implicaron el traspaso de la propiedad de prácticamente todas las sucursales del Banco de Corrientes en la provincia y en la ciudad de Buenos Aires y que, como se sabe, fueron cancelados entre 2011 y 2012, recuperándose la propiedad plena de las inmuebles transferidos en ese crítico momento.
Finalmente el BCRA reconoce no sólo la administración llevada adelante por el Corrientes, sino también el apoyo del gobierno provincial que no sólo no hizo uso de su opción de retirar los dividendos generados en 2011 y que le correspondían como accionista mayoritario, sino que los destinó a la capitalización del ente financiero correntino.
Expresa la norma que”en los últimos tres ejercicios obtuvo resultados positivos de $5,6 millones, $ 44,0 millones y $ 86,8 millones (ejercicios 2009,2010 y 2011, representativos de 7,5%, 39,7% y 44,7% de la Integración Computable, respectivamente) por encima de las proyecciones estimadas en el Plan de Negocios”.
Con esta medida del Central se pone fin a una historia de más de una década y media que tuvo al Banco de Corrientes bajo el estricto control del BCRA y que culmina según lo señalado por el gobierno provincial, “gracias a la acertada elección de empresarios probos y comprometidos con el progreso de los correntinos, así como también con el sacrificio y profesionalismo de todo el personal de la entidad”.
De esa manera, tras 16 años, el BCRA tomó la decisión luego del “seguimiento de la situación del Banco de Corrientes en materia de liquidez y solvencia”, así como también “el encuadramiento de la entidad en las prescripciones del artículo34º de la Ley 21.526 de Entidades Financieras”.
Vale recordar que el Plan estableció una “veeduría” dentro del Corrientes que tenía, incluso “facultad de veto”, cuando alguna acción no se ajustara a la búsqueda de “solucionar las dificultades evidenciadas en materia de solvencia y liquidez”, según indica la resolución del Central.
La resolución menciona que en noviembre de 1996 se evidenciaban “problemas de solvencia que surgían de la evolución patrimonial, económica y financiera” de la institución provincial, añadiendo más adelante que tales inconvenientes se mantuvieron “en los años posteriores” en que “se produjeron hechos institucionales y otros relacionados con la situación política de la Provincia de Corrientes, que no alcanzaron el objetivo de privatizar la entidad”, como se había solicitado.
La resolución 490 alude luego a los dos fideicomisos que debieron constituirse para garantizar la solvencia del Corrientes que implicaron el traspaso de la propiedad de prácticamente todas las sucursales del Banco de Corrientes en la provincia y en la ciudad de Buenos Aires y que, como se sabe, fueron cancelados entre 2011 y 2012, recuperándose la propiedad plena de las inmuebles transferidos en ese crítico momento.
Finalmente el BCRA reconoce no sólo la administración llevada adelante por el Corrientes, sino también el apoyo del gobierno provincial que no sólo no hizo uso de su opción de retirar los dividendos generados en 2011 y que le correspondían como accionista mayoritario, sino que los destinó a la capitalización del ente financiero correntino.
Expresa la norma que”en los últimos tres ejercicios obtuvo resultados positivos de $5,6 millones, $ 44,0 millones y $ 86,8 millones (ejercicios 2009,2010 y 2011, representativos de 7,5%, 39,7% y 44,7% de la Integración Computable, respectivamente) por encima de las proyecciones estimadas en el Plan de Negocios”.
Con esta medida del Central se pone fin a una historia de más de una década y media que tuvo al Banco de Corrientes bajo el estricto control del BCRA y que culmina según lo señalado por el gobierno provincial, “gracias a la acertada elección de empresarios probos y comprometidos con el progreso de los correntinos, así como también con el sacrificio y profesionalismo de todo el personal de la entidad”.

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