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jueves, 8 de noviembre de 2012

UNA TAREA HUMANITARIA QUE ALCANZÓ A 60 FAMILIAS

El buque sanitario ARA llegó a su primer destino, el paraje Yahapé

Su población supera los mil habitantes. En el lugar es imperiosa la necesidad de médicos. Entre las patologías más frecuentes hay casos de diabetes, hipertensión, picaduras de serpiente y tuberculosis. La campaña de asistencia médica continuará a lo largo del Paraná.
 
 
EN UNOS DIAS ESTARA EN ISLA APIPE GRANDE
 
Unas 60 familias, cuya población total asciende a más de mil habitantes con un promedio de entre 11 hasta 20 hijos cada una, del paraje Yahapé, recibieron asistencia médica de parte de la campaña sanitaria 2012 que emprendió, una vez más, el buque multipropósito de la Armada Argentina ARA “Ciudad de Rosario”.
Ése fue el primer destino que visitó el navío desde que partió días atrás desde el puerto de Corrientes y que luego nueve horas de navegación por el alto Paraná hizo escala en el paraje acompañado por la lancha ARA “Río Santiago”.
Los dos botes continúan ahora su marcha por las aguas del río con un itinerario, llegando a sus destinos a bocinazos para alertar a las comunidades, las que rápidamente hacen correr la voz entre los pobladores y así se hacen presentes en forma masiva.
Al arribar al paraje, los profesionales a bordo del ARA hicieron su primera visita a la Escuela N°149, a la que asisten 130 niños, entre el jardín y la primaria, y otros 80 de secundario.
El recorrido continuó en la salita sanitaria, donde la enfermera Emilia Elena Báez asiste en primeros auxilios a la comunidad integrada por 60 familias.
Emilia, quien lleva 27 años en la profesión y es residente de Yahapé, comentó que entre las patologías más frecuentes se encuentra casos de diabetes, hipertensión, picaduras de serpiente y tuberculosis; y que con los años de experiencia en la zona ejerció como partera en varias oportunidades.
La atención médica en la zona la brindan dos veces por semana los profesionales de las especialidades clínica general y ginecología que llegan desde el hospital de Berón de Astrada (a 25 kilómetros), y cada quince días de odontología. En la región también existe otro centro de salud de menor complejidad, ubicado en Itá Ibaté (a 34 kilómetros). “Hace falta un médico que viva acá, porque ante una urgencia no hay ambulancia y ellos no llegan a atender”, manifestó al respecto la enfermera.
A bordo del “Ciudad de Rosario”, la campaña sanitaria comenzó con la llegada del primer grupo trasladado en bote. Entre ellos se encuentra Nilce, mamá de Nahiara (3), quien llevó a la pequeña con un cuadro de fiebre y congestión ocular.

Fueron atendidas por la teniente de fragata Mercedes Sosa, quien le diagnosticó conjuntivitis y le entregó la medicación correspondiente para su recuperación. Además, la cabo principal enfermera Silvia Cerdán le practicó una cuidadosa curación en los ojos. Al igual que en otras circunstancias a lo largo de la campaña, ella transmite la importancia de no utilizar el agua del río sin hervirla previamente, menos aún directamente para el consumo de niños y para cocinar.
También se acercaron Ramón Benítez y su esposa Inocencia. Él había padecido un accidente cerebro vascular (ACV) días atrás y presentaba altos factores de riesgo, como diabetes, hipertensión y monorreno. La médica a bordo le realizó pruebas neurológicas, que resultaron en favorables resultados, por lo que sólo le ordenó una serie de estudios completos de sangre.
La tripulación del buque, como lo viene haciendo desde el comienzo de la campaña, entregó ropa, barras de cereales, turrones y agua. Con la actividad se produce un intercambio cultural al compartir durante unos días la vida que llevan los pobladores del litoral y vivir experiencias propias de su profesión y de la vida a bordo.

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