La
periodista de la TV Pública que provocó y perdió la
pulseada
El programa ultra K 6,7,8 se jactó de ser "el
único medio que dio voz a los caceroleros". Pero de hecho la cronista trató de
estigmatizar a los manifestantes y banalizar sus reclamos. No pudo: una mujer le
dijo que era esposa de un encargado de edificio y no le alcanzaba para vivir.
Otra fue más lapidaria: "En marzo me quedé sin trabajo porque cerró la empresa,
me robaron 3 veces en la calle y entraron a mi departamento". Otro, le pegó
directamente al programa: "le ponen un partido de fútbol antes para poder tener
algo de rating".
No hay comentarios:
Publicar un comentario