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jueves, 18 de octubre de 2012

TRIBUNA
Un acto político de la Presidenta en Itatí
Luis María Díaz Colodrero. Dirigente del Partido Liberal
 
 
La bandera, ¿un pretexto? La Virgen de Itatí, ¿un medio? La basílica, ¿el atril? El verdadero objetivo, un gran acto político partidario. “La única verdad es la realidad”, frase célebre del general Perón de palpitante actualidad.
A la señora Presidenta, o vaya a saber a quién de su entorno se le ocurrió la brillante idea (debo reconocerlo ) de traer a la basílica de nuestra madre de Itatí, una bandera argentina que flameó en Malvinas en el año 1966 durante unas horas.
Fue una de las siete que fueron llevadas por jóvenes civiles armados en un avión de línea de Aerolíneas Argentinas, al que secuestraron en vuelo, desviándolo hacia las Islas. La aventura terminó mal; es decir no lograron el objetivo que audazmente se propusieron.
Pues bien, en marzo de este año la señora Presidenta en la Casa Rosada reivindicó públicamente al Operativo Cóndor, como fue bautizado aquel secuestro de la aeronave, y parte del pasaje que resultó cautivo, ignorando que en vez de ir a Río Gallegos (destino del vuelo), conocerían a la fuerza nuestras Malvinas.
Hace unas horas, ciertos portales y un medio escrito tuvieron la gentileza de publicar el artículo de mi autoría: La señora Presidenta viene a Itatí. Entre otros conceptos, expresé mi extrañeza por lo que consideraba una rara mixtura entre devoción a la Virgen, con depositar una enseña patria de aquel Operativo Cóndor, en la basílica de Itatí en Corrientes.
También me preguntaba si al momento de la entrega y bendición de la bandera dentro del templo, habría más fieles de la Virgen o militantes del Cristinismo.
Con el transcurso de las horas ya no caben dudas. La Presidenta viene a un acto político partidario, con la excusa de “la bandera”, que según su secretario, señor Parrilli, la señora esposa de uno de esos intrépidos civiles, antes de morir, le pidió que alguien la traiga a Itatí, pues la mayoría de ellos eran devotos de esta Virgen. No tengo por qué dudar, aunque hasta donde he leído, entre esos civiles ninguno era correntino. De todas maneras, reitero, no tengo por qué dudar.
La cuestión es que hoy; no dentro de la basílica como trascendió fue la pretensión del protocolo de Presidencia de la Nación, la señora Presidenta saldrá al atrio para saludar a la multitud de fieles peregrinos que irán a verla (no sé si a nuestra madre de Itatí ). Sí a ella y desde un “púlpito” que le armarán; seguramente aprovechará la ocasión para decir algunas palabras.
Creo no equivocarme hoy si afirmo que se referirá unos minutos a la Virgen y a la bandera que fueron los elementos motivadores de su venida a Itatí. Pero a continuación, exaltada y enfervorizada por la multitud, transitará por sus frecuentes “relatos de la realidad del país”. Convocará a la unidad de los argentinos, etc., etc.
Pero, amigo lector, me carcome una curiosidad: ¿Dirá algo de Corrientes? ¿Ponderará la gestión del Gobierno provincial, como lo hace asiduamente cuando va a provincias amigas y exalta a mandatarios de administraciones no precisamente eficientes, no obstante el derrame de cuantiosos recursos financieros que llegan por fuera de la famosa coparticipación “federal” para “sueños compartidos”, por ejemplo ?
Esta visita a Itatí, rara como la denominé antes, ya mostró su verdadero propósito.
“Invadir” un lugar muy caro al sentimiento religioso de los correntinos, para desde allí, elevar su voz rodeada de compañeros militantes llevados desde todos los rincones de la geografía provinciana y de lugares vecinos, en una impresionante demostración de fuerza.
Pero a quien esto escribe y a la inmensa mayoría de los correntinos no nos conmoverá, menos aún nos convencerá, y mientras siga discriminando a Corrientes, además de los desaguisados cada vez más notorios de su gestión, cada vez irá perdiendo más de su 54%.
Y por último, si ella no es la “autora”, que instruya a miembros de su gabinete para que desistan de cometer la tropelía de convocar a intendentes de ciudades y pueblos correntinos, “del palo y conversos”, a reuniones sectarias en la Capital Federal para ofrecerles obras y obritas de cara a las elecciones del próximo año en Corrientes con tal de que su candidato, señor Espínola, pueda pretender ser gobernador de esta provincia.
Lejos de “ayudarlo” con estas actitudes “bondadosas”, lo único que logran es generar rechazo y resentimiento de todos los ciudadanos de las comunidades cuyos intendentes no son invitados, por no ser cristinistas. Por más arteras y rebuscadas artes que empleen, a Corrientes no lograrán dominarla, menos aún doblegarla.
La única verdad es la realidad.

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