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martes, 16 de octubre de 2012

NUTRICIÓN >>>>Por la doctora Marianela Aguirre ackermann
Factores que invitan a comer más
 
 
A los condicionantes sociales, se suman dos motivos más que repercuten en un consumo mayor de alimentos: la variedad y el tamaño de las porciones.
La alimentación tiene una función primaria; llenar las reservas de energía y de nutrientes de nuestro cuerpo, utilizados desde la última comida; pero además tiene otras funciones vinculadas a las relaciones, a lo social y al placer.
Como señalamos en el artículo de la semana pasada, existen situaciones que invitan a comer más; como por ejemplo, sentarse acompañado por una larga mesa. Pero además hay otros dos factores adicionales que acrecientan la posibilidad de un sobre consumo pasivo: la variedad y el tamaño de porciones.
La variedad implica siempre mayor consumo. Es la típica situación del tenedor libre o del crucero all inclusive. ¡¿Quién puede resistirse a servirse un poco de todo?!
Por el contrario, cuando tenemos una sola opción (por ejemplo, las bandejas de comida con control de calorías, o los descensos de peso bajo internación, que proveen un determinado plato de comida) limitan la ingesta. Entonces, en un plan saludable, el objetivo es que haya variedad semanal pero monotonía en cada ingesta.
Muchos autores han investigado el tema y concluyen que a mayor variedad las personas consumen más. Esto rige tanto para lo saludable (fruta y verdura) como para el resto.
Potro lado, el crecimiento exagerado del volumen de las porciones ha distorsionado nuestra capacidad de comer cantidades saludables. Es que volver cotidiano lo no saludable, lo exagerado, genera que perdamos la capacidad de percibirlo como tal. Ya la gaseosa de dos litros no nos parece grande. Esto es importante en el caso de alimentos de alta densidad calórica.
Bárbara Rolls, una experta en el tema, realizó un estudio y verificó que las personas guían su porción de acuerdo con el plato que ven delante de sus ojos. Mostró que los asistentes a un comedor universitario a los que se les incrementa la porción progresivamente a lo largo de la semana, terminaban todo lo servido. Es decir que la porción influencia la ingesta calórica. Existe una relación lineal entre la porción servida y el total ingerido. Nuestra tendencia como humanos es que comeremos todo lo que hay en el plato frente a nuestros ojos
Hay señales químicas como la leptina (anorexigena) que llega al hipotálamo donde ejerce su efecto reduciendo la ingesta.Todo el proceso dura al menos 30 minutos. Se trata del tiempo necesario para la ingestión, digestión y absorción de lo ingerido. Luego ocurrirá la entrada de información al Hipotálamo. Recién entonces se disparará la señal de detención de la ingesta. ¡Ese es el motivo por el que los seres humanos no somos muy eficaces en el control de las porciones ingeridas! Comemos más influenciados por la cantidad de comida que tenemos delante, pues el tiempo que lleva obtener la señal de saciedad es prolongado.

marianelack@yahoo.com.ar
www.centrocien.com.ar

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