Los Pumas no pudieron con Australia y se quedaron sin triunfos
En Rosario, cayeron 25-19 ante los Wallabies y cerraron su histórica participación en el torneo con un empate y cinco derrotas. El partido marcó el retiro del legendario Roncero.
La despedida no fue la ideal, ni la deseada por Los Pumas. Por la última fecha del Rugby Championship, recayeron en viejos errores y perdieron por 25-19 con Australia, en el Gigante de Arroyito. Así, Argentina se fue de la primera edición del torneo sin victorias, pero con la frente en alto y mucha experiencia en el bolsillo.
El comienzo del partido pareció un resumen de los errores que Argentina cometió durante el torneo y que parecía haber calmado. Un penal tras otro, esa indisciplina que le ha costado montones de puntos y un mal uso del pie en cada despeje, en una cancha que estaba para usar el kick, pero que pocas veces fue bien ejecutado.
Cometiendo todos esos errores, el equipo de Santiago Phelan se encontró muy rápido en desventaja. Mike Harris, el fullback de los Wallabies estuvo certero en sus primeros lanzamientos con el pie y tras dos penales, puso a su Australia 6-0 arriba.
Pero el equipo rival cometía los mismos errores que Argentina y por eso el partido no dejaba de estar a tiro de Los Pumas en el primer tiempo. Porque Juan Martín Hernández también comenzó preciso con el pie y descontó. Luego anotaría dos más (fallaría otros dos), para que el primer tiempo terminara 15-9 para los Wallabies. Sí, porque Harris también estuvo fino y metió cinco de los siete penales que decidió mandar a los palos.
Cometidos nueve penales en los primeros 40 minutos, Argentina decidió mejorar en el arranque del segundo tiempo. Y aunque concedió uno cerca de los 10 minutos de juego, ajustó piezas en la defensa y se volvió ese equipo que todos elogiaron por su garra y su fuerza para aguantar cualquier embate rival.
Pero lo que no pudo corregir el equipo local en ese arranque fueron los errores de manejo. A su favor, Australia también se contagió y la pelota parecía estar enjabonada. Pero cuando se comenzaba a tener la pelota y a jugar cerca del ingoal rival, se equivocó en un line (el primero y único que hizo mal en el partido) y los oceánicos sacaron una contra que casi, por muy poco, no termina en try.
Pasado el sacudón y ya sin Juani Hernández en cancha, reemplazado por Nicolás Sánchez, el equipo argentino tuvo una posibilidad inmejorable. Llegó a jugar a un metro del ingoal rival, pero Rodrigo Roncero, Martín Landajo y Horacio Agulla chocaron con una muralla australiana, que le terminó otorgando un penal a Los Pumas. Así llegó el descuento. Marcelo Bosch acertó a los palos y el encuentro quedó 15-12, más apretado que nunca.
Ese descuento parecía ser el empujón necesario para ir por la victoria. Pero no. Porque en uno de los primeros ataques que tuvo Australia, el wing Digby Ioane logró romper por el centro un ataque de izquierda a derecha y apoyó el try de la victoria. Encima Harris volvió a estar preciso con los pies y el resultado se le fue de las manos a Los Pumas: 25-12 por el try, la conversión y el penal.
Pese al golpe, Argentina no bajó los brazos. No quería irse así el día de la despedida de Roncero. Y llegó a descontar y hasta se ilusionó con dar vuelta la historia. Juan Imhoff apoyó a dos minutos del final (Bosch convirtió) y en la que parecía ser la última jugada del partido, un penal de Harris se quedó corto y el local tuvo la última. A jugarse el todo por el todo. Pero no. La pelota nunca pasó la línea de 22 y el sueño de la victoria se volvió a escapar.
El final quedó para la emoción de la despedida del Roro, que había salido un rato antes, y nada más. Los Pumas sumaron experiencia en su primera aparición en el torneo que reúne a las potencias del Hemisferio Sur y aunque el sueño del triunfo no se materializó, el año que viene será otra historia. Sí, historia, como la que siguen marcando estos hombres en el rugby argentino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario