La garra no alcanza y el milagro queda muy lejos
Pese al esfuerzo de Berlocq, Berdych ganó los dos primeros sets y quedó a un paso de la victoria decisiva. Argentina está 2-1 abajo en la semifinal, y con una nueva caída quedaría eliminada.
Carlos Berlocq jugó de igual a igual ante Thomas Berdych en los dos primeros sets del cuarto punto de la serie que se disputa en el estadio Mery terán de Weiss. Sin embargo, el número seis del mundo impuso su jerarquía en los momentos decisivos y se impone por 6-3 y 6-3.
Berlocq, debutante en singles en la Davis, complicó a Berdych con pelotas pesadas desde el fondo. E incluso descolocó a su rival yendo a la red y jugando drops. Pero el checo movió al argentino por toda la cancha.
Ambos hicieron pesar sus servicios hasta el octavo game. Allí Berdych complicó con devoluciones profundas y Berlocq cometió una doble falta que permitió al checo quebrar y sacar para set. Y pese a que Berdych estuvo 15-40, dominó con su servicio y no le dio oportunidades a Berlocq.
En el segundo set, Berlocq no pudo quebrar al Berdych cuando el checo sacaba 0-1. Y lo pagó caro en el game siguiente, ya que el checo.
Precisamente, fue allí en donde flaqueó Berlocq: no pudo ganar ninguno de los cuatro break points que tuvo en el set. Berdych, en cambio, aprovecho las chances que le dio su rival y volvió a quebrar en el noveno game para llevarse el parcial.
Berlocq y Berdych se enfrentaron en dos ocasiones y en ambas ganó el tenista visitante. La primera fue el año pasado en el Masters 1000 de Miami y la victoria fue ajustada: 7-6 (10-8) y 7-5. La otra ocurrió este año en la Copa del Mundo por equipos de Düsseldorf y el pupilo de Francisco Yunis lo llevó al tercer set para perder por 6-1, 6-7 (2-7) y 6-3.
La última vez que Argentina perdió como local jugando en canchas lentas fue en septiembre de 1998 cuando Eslovaquia la venció por 3 a 2 en el Buenos Aires Lawn Tennis Club y lo priva de ascender al grupo Mundial.
Claro que no hay que olvidar que en los últimos 168 meses nuestro país también perdió una vez en casa, pero sobre cemento y bajo techo. Fue en la dolorosa final ante los españoles (sin Nadal) en Mar del Plata, de cuatro años atrás. Fue después de discusiones varias por la sede elegida, reventa de entradas y peleas internas que aún se recuerdan.

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