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miércoles, 5 de septiembre de 2012

Autorizan a un preso a cambiar de sexo

Fue condenado a perpetua por haber matado a su esposa en 1990. Hizo juicio para que le permitan operarse y ser mujer.
El preso Robert Kosilek quiere cambiar de género para ser Michelle.

Es el único tratamiento posible para su desorden de género". Con esa frase, un juez federal autorizó a un preso para que sea operado y pueda cambiar de sexo.
Michelle Kosilek nació bajo el nombre Robert Kosilek y cumple cadena perpetua por el asesinato de su esposa y pide desde hace doce años a la Justicia que le conceda el derecho de ser operada.
El juez federal de Massachusetts, Estados Unidos, Mark Wolf ordenó a las autoridades penitenciarias de su Estado que tomen "inmediatamente todas las medidas necesarias" para que Kosilek pueda operarse y cambiar de sexo "tan rápido como sea posible".
Según medios de Estados Unidos, esta es la primera vez que un juez autoriza una cirugía semejante.
El magistrado dijo que esta operación es "el único tratamiento apropiado" para la "necesidad médica imperativa" de Kosilek, respondiendo a los derechos constitucionales del detenido, en virtud de la 8° Enmienda sobre la protección frente a las "puniciones crueles e inhabituales".
En una sentencia de casi 130 páginas, el juez falló contra las autoridades penitenciarias del Estado que se habían opuesto previamente a la cirugía alegando que Kosilek, una vez operada, corría el riesgo de convertirse en un objetivo para el resto de presos. Un "pretexto", según el juez, cuyos "pretendidos riesgos pueden ser manejados" por las autoridades penitenciarias. Es que una de las cuestiones que trae aparejado el pedido de cambio de sexo es en qué cárcel debe cumplir su condena Kosilek: ¿de hombres o mujeres?
"El tribunal no decide en este momento dónde debe ser encarcelado Kosilek tras la operación", añade el fallo, dejando esta cuestión a los responsables de la prisión.
El juez basó su sentencia en la recomendación que le hicieron los médicos del Departamento de Correccionales.
Kosilek que tiene 60 años decidió cambiar de sexo en 1990 luego de estrangular a su mujer Cheryl en Mansfield, en el estacionamiento de un shopping en el condado de Bristol, Massachusetts.
Durante el juicio en su contra, visitó siempre ropa de mujer. Bajo las normas actuales y a pesar de estar en una cárcel de hombres, todos deben referirse a ella como Michelle ya que ese es el nombre con el que se identifica.
El juez no indicó dónde ni quién debe llevar adelante la cirugía de reasignación sexual. Dependiendo del grado de estética al que se llegue, la operación puede costar entre 7 mil y 50 mil dólares.
 
 

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